Los orígenes de un emprendimiento siempre suponen la toma de riesgos y decisiones que conducen a algún tipo de organización; estar atento y dispuesto a valerse de recursos por si ésta no resulta ser la más adecuada, sin duda facilitará el proceso.

Un emprendedor pone en marcha su idea que nace como una necesidad personal, pero no debe olvidar que su realización depende de la necesidad de otros. Su proyecto se sustenta en satisfacer a un público que aceptará como suyo lo que éste le presenta, sin embargo, esta aprobación no resulta de manera gratuita; identificar el factor que entra en escena para el logro de ello, es imperativo.

Capturar la atención por medio de la identificación para lograr la fidelidad a cambio, no es fácil, pero en esta parte del trayecto, contar con la disciplina del diseño puede educar la visión de quien emprende y le previene de los errores que puedan entorpecer su acometido.

SU VISIÓN ¿MI VISIÓN?

Difícilmente se puede mantener un público por mucho tiempo, cuando la imagen de la empresa se ve desgastada por el solo empleo de soluciones visuales agradables (resultado de la apetencia y la opinión del emprendedor, el cual considera pertinente que estas sean traspasadas), pues estas no cuentan con una estructura y fundamentos que las avalen, por ende no se pueden reorganizar ni renovar, porque provienen tan solo del “gusto”.

Gusto que a ratos es confundido con estética y ésta a su vez con diseño, a pesar de que en la primera, la acepción que se le da se enfoca en dar connotación a lo bello en las cosas más allá de su fin, en ningún caso equiparable al proceso del diseño, al carecer de la capacidad analítica, visionaria y estratégica inherente en este.

Confusión que sumado a las experiencias previas e ideas preconcebidas, estimula a que las personas consideren el diseño innecesario y totalmente sustituible por cualquier otro artilugio o proceso menos elaborado, por la relativa facilidad con que se pueden manejar en relación al método de esta disciplina, incentivando a la autogestión de su propio diseño valiéndose, por ejemplo, de herramientas presentes en la red asequibles para cualquiera.

NECESARIO, EFICAZ Y PREVENTIVO

Antes de incorporar el diseño como aporte a su empresa, debe tener claro que esta “no es una apuesta caprichosa sino premeditada” pues consta de procesos metodológicos que se apoyan en el uso de la innovación de nuevas técnicas para lograr un producto o serviciofresco, que logrará diferenciarse de otro a pesar de nacer de la misma idea. Solo así reconocerá, en esta disciplina la capacidad de dirigir el proyecto al público que se requiere, y de reinventarse sin perder de vista el brief del negocio.

Por lo anterior, podemos advertir que el diseño no está únicamente en el resultado sino también en el proceso; método que no cualquiera puede manejar con la destreza que lo hace un profesional del área en pos de optimizar los recursos de la empresa, es decir, su presencia es una oportunidad para mejorar procesos de costo y producción, fortalecer procesos de comunicación, entre otros. Teniendo esto en cuenta, considerarlo como inversión reditúa beneficios que fortalecen la competitividad del negocio.

Publicación escrita para LaQuintaEmprende…

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