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NO AL PORTAFOLIO!!!

Al visitar mi sitio web, ¿te sorprende la ausencia de un portafolio? No es un error, y esto no sucede por casualidad. Si eres diseñador, este tema podría interesarte.

El portafolio suele ser considerado una exhibición de nuestra capacidad profesiona, pero no siempre representa la mejor opción para promocionar nuestros servicios.

Aunque en ciertos contextos el portafolio tiene su relevancia, en otros puede desviar la atención hacia aspectos puramente visuales. Esto es especialmente cierto si tu objetivo es no ser catalogado como un simple creador de “cosas bonitas”.

¿Por qué, entonces, he ocultado mi portafolio?

Porque mis trabajos era feos, ¡jajajaja! No…

La realidad es que quiero acercarme a mis clientes desde una perspectiva distinta, una que no se enfoque únicamente en lo visual.

Te lo cuento.

Durante mis días de estudiante, pasé meses dedicando tiempo y esfuerzo a crear un portafolio perfecto en un curso de la Universidad.

En resumen, resultó ser una pérdida de tiempo, ya que nos enfocamos en aspectos estéticos y poéticos del documento en lugar de aprender a:

  1. cómo vender nuestro trabajo,

  2. orientar nuestro portafolio hacia un tema específico,

  3. crear redes de contacto,

  4. Saber cotizar proyectos o

  5. comprender los aspectos de negocios, marketing y finanzas.

Luego, después de años de trabajo, me di cuenta de que el portafolio en mi sitio web carecía de relevancia.

Ya que la mayoría de mis clientes llegaban por recomendación, redes sociales o por conocerme de algún evento, pero rara vez solicitaban ver mi portafolio o era este la cauda de su atención.

Incluso, eliminé mi portafolio, y esto no tuvo un impacto significativo en mi negocio; las métricas se mantuvieron y los clientes que llegaban rara vez pedían ver mi trabajo.

Así comprendí que el éxito de mi trabajo no dependía de un portafolio de trabajos.

Tenemos que ir más allá de la estética.

El verdadero valor del diseño va más allá de la estética, y esto es algo que debemos asumir.

El diseño debe abordar problemas de comunicación, estrategias y necesidades comerciales, algo que el portafolio no siempre refleja como quisieramos mostrarlo.

Y al revisar otros portafolios, también notas esta carencia.

Muchos de ellos se quedan en la superficie, mostrando una identidad visual atractiva, pero sin proporcionar una explicación de su proceso creativo.

Es raro que los clientes visiten tu portafolio y luego te contraten por lo bello de tu trabajo.

Tampoco van a dedicar tiempo a leer extensos textos o evaluar procesos estratégicos.

Ellos buscan soluciones a sus problemas, y esas soluciones no siempre se comunican de manera visualmente atractiva.

Aunque es importante mostrar cómo abordas los procesos creativos, tu estilo en la ilustración, la capacidad de crear contenido visualmente atractivo no siempre se relaciona directamente con la capacidad profesional de ofrecer un producto de calidad o demostrar tus habilidades.

Además, a pesar de tener un estilo definido, a menudo debemos atender a clientes de diferentes sectores, y un portafolio demasiado enfocado puede verse como incapacidad para evolucionar.

Creo que todos los que miramos nuestros trabajos más antiguos pensamos en: “¿En qué momento hice esa porqueria?”

El poder de la autoridad

El poder de la autoridad es fundamental.

Un cliente, sin importar cuán impresionante sea tu portafolio, no te contratará a ciegas.

Puedes estar pensando en ese alguien que no tiene ni un sitio web y vende como loco.

Estos diseñadores que venden sus servicios con éxito han construido una autoridad profesional que inspira confianza en sus clientes. Esta autoridad no se demuestra necesariamente a través de un portafolio, sino a través de:

  1. La comprensión del cliente y

  2. la capacidad de ofrecer soluciones claras a sus problemas.

El cliente no espera que les muestres las cosas lindas que tienes en tu portafolio, sino que comprendas sus necesidades, ofrezcas soluciones efectivas y respaldes tu propuesta con referencias confiables las que no involucran el portafolio.

A menudo, esas recomendaciones son un boca a boca, el que desempeñan un papel crucial en la toma de decisiones.

En mi experiencia, he aprendido que para vender servicios de diseño sin depender exclusivamente de un portafolio, debes considerar lo siguiente:

  1. Demuestra autoridad en tu campo.

  2. Construye una sólida red de contactos.

  3. Enfócate en los problemas de tus clientes y ofrece soluciones.

  4. Destaca tus habilidades estratégicas y de ventas.

  5. Aprende a hablar el lenguaje de tus clientes.

¿debo eliminar mi portafolio?

NO!!!

Mi actitud fue radical porque mi objetivo es la prestación de servicios, no siempre el diseño gráfico.

No elimines tu portafolio. Sino deja de invertir tiempo en perfeccionarlo.

En algunos casos, como el de ilustradores con estilos distintivos, el portafolio es esencial. Sin embargo, es crucial reconocer que el portafolio no siempre es el factor determinante para vender tus servicios.

Puedes mantener dos o tres trabajos importantes para ver que has hecho, pero no gastes tiempo en eso.

En lugar de eso, debes centrar tus esfuerzos en aprender a vender, marketing o crear redes de contacto.

Tampoco por tener un portafolio llegarán magicamente los clientes.

Evalúa si tu enfoque debe ser impresionar a otros diseñadores o proporcionar soluciones efectivas a tus clientes.

En mi experiencia personal, mi portafolio rara vez ha sido el factor determinante para conseguir clientes como freelance. Otros elementos, como comprender sus objetivos y proponer soluciones prácticas, han sido mucho más influyentes.

Si bien la calidad del diseño sigue siendo esencial, esta debe ser el resultado de una solución efectiva, no su único fundamento.

Por lo tanto, la respuesta es dejar de sobrevalorar tu portafolio como estrategia de ventas y centrar tus esfuerzos en aspectos más influyentes y valiosos para tus clientes.

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